LAS EMOCIONES (reflexiones sobre el enfoque neubiologico) Parte 2

Emociones básicas o primarias

Estan en todo el reino animal, aparecen muy pronto en el desarrollo de los niños. Los patrones de comportamiento que definen son constantes en diferentes culturas humanas y especies.

NO INTERVIENE LA CULTURA ni ninguna ciencia social podrá decirnos como se construyen, pero si como y cuando se despliegan

Emociones sociales

No están confinadas a los seres humanos, las hay en: chimpancés, papiones, delfines, leones, lobos, perros, gatos, etc. Pero si solo a los animales superiores gregarios. Se construyen a partir de las básicas.


Del Asco al Desprecio por acciones no eticas o ideas/creencias ajenas:

la emoción desprecio toma prestada las expresiones faciales de repugnancia (emoción básica que evoluciono en asociación con el rechazo de alimentos potencialmente tóxicos)

Ejemplos:
orgullosos andares de los monos y lobos dominantes que imponen respeto al grupo, el comportamiento humillado del animal que tiene que ceder espacios y prioridad a la hora de comidas,la simpatía del elefante hacia otro herido o achacoso, desconcierto de un perro después de haber hecho lo que no debía.



Emociones en organismos simples

La drosophila melanogaster

Las moscas tienen emociones (aunque no sentimientos). Podemos enfurecerla si la golpeamos repetidamente sin éxito, ella zumbara alrededor nuestro en pasadas atrevidas y casi supersónicas o podemos hacerla feliz dándole azúcar, ella hará vuelos más lentos y circulares. O incluso podemos emborracharlas con vapor de etanol. También tienen patrones similares a sueños y vigilia.

Para mas informacion aqui articulo


Caso aplasia californica


Si tocamos su branquia se replegara sobre si misma, aumentara su presión sanguínea y su ritmo cardiaco se disparara (experimentara miedo, pero no lo sentirá)





Conclusión: Sería un error denominar simplemente “reflejos” a estas reacciones complejas: son emociones!!!

 Concluyendo la definición de emoción

Conjunto complejo de respuestas químicas y neuronales que forman un patrón distintivo. Son producidas por el cerebro cuando se detecta un EEC. La respuesta es automática e inevitable.

Producen cambio temporal en el estado interno del cuerpo y por ende en las estructuras cerebrales que cartografían el cuerpo y sostienen en pensamiento.
objetivo: situar al organismo en circunstancias propicias para la supervivencia.


Son pues un tipo de acciones biorreguladoras.


Del cerebro al cuerpo: construyendo la emoción

Las fases del camino de ida





 

Percepción y evaluación: provocar la emoción

Las imágenes relacionadas con el EEC han de representarse en uno o más de los sistemas de procesamiento sensorial del cerebro. Para que las emociones se lleven a cabo no hay necesidad de analizar conscientemente el objeto causativo ni la situación. La “evaluación” puede darse de forma consciente, pero solo en un proceso paralelo a la “evaluación” inconsciente, natural y automática.

Lugares desencadenantes

Los que mejor se conocen: la amígdala y la corteza prefrontal ventromediana

Estas áreas desencadenadoras responden a:
  • estímulos naturales
  • patrones electroquímicos (imágenes de nuestra mente) 
  • una corriente eléctrica artificial aplicada.
La amígdala desencadena la ira y el miedo, los pacientes que tienen lesiones en las amígdalas no pueden desencadenar dichas emociones ni sus respectivos sentimientos. Además los estudios sobre neuronas individuales de Jhon LeDoux en esta estructura muestran que estadísticamente están mas sintonizadas a estímulos desagradables que a agradables. 

En rojo las dos amígdalas

Paul Whalen demostró que la amígdala puede detectar EEC de manera inconsciente (Journal os neurosciencie – 1998), estos estímulos son detectados muy deprisa antes de la atención selectiva. Lesiones en el lóbulo occipital produce un campo ciego de visión (estímulos no detectados por desatención), aun así EEC (caras enojadas, etc.) pueden pasar a través de esta barrera y se detectados por la amígdala, por la conexión directa Tálamo-Amígdala


La ira y el miedo no necesitan de las cortezas ni de la consciencia para dispararse


En el lobulo frontal, la corteza prefrontal ventromedial detecta significado emocional de estímulos mas complejos (emociones sociales). Ej.: la simpatía hacia una persona en problemas o la tristeza debido a la perdida de un ser querido, requiere la mediación de esta área (empatia).


                                                         La región numero 3 es la corteza prefrontal ventromedial

A. Damasio demostró que una lesión en el lóbulo frontal altera la capacidad de sentir emociones cuando el EEC es de naturaleza social (vergüenza, culpa, desesperación), los daños en esta área afectan el normal comportamiento social.

Lugares ejecutores

Para que se cree un estado emocional, la actividad en los sitios desencadenantes ha de propagarse a los lugares de ejecución mediante conexiones neurales: el hipotálamo, el cerebro anterior basal y algunos núcleos del tegmento de la médula espinal. 



En rojo el hipotálamo, junto al tálamo en amarillo,las amígdala en verde y a la hipófisis en guinda

El hipotálamo es el ejecutor maestro de respuestas químicas libera al torrente sanguíneo sustancias químicas que alteran el medio interno (a veces a través de la glándula pituitaria como en la oxitocina y la vasopresina). Toda una serie de comportamientos emocionales (como el apego o la crianza) dependen de la disponibilidad adecuada de dichas hormonas en el seno de ciertas estructuras cerebrales.

Algunos tegmentos del bulbo raquídeo controlan los movimientos de la cara, faringe y laringe y son los ejecutores últimos de algunos comportamientos que definen las emociones

Los repertorios complejos que observamos son resultado de una coordinación exquisita de la actividad de aquellos núcleos que aportan su parte de ejecución en un orden y cooperación concertados (ver JAAK PANKSEPP) . En un conjunto paralelo de órdenes las estructuras cerebrales que sustentan la producción de imágenes y la atención cambian.

En relación con el estímulo inicial, la continuidad e intensidad del proceso emocional se encuentra a merced del proceso cognitivo que se desarrolla: los contenidos de la mente proporcionan más desencadenantes (EEC) o bien los eliminan (AQUÍ ES DONDE INTERVIENE LA VOLUNTAD). La consecuencia es la amplificación del estado emocional o su mitigación.


Emociones provocadas artificialmente

Damasio y la paciente de parkinson (tristeza artificial)

La levodopa un precursor químico de la dopamina es el medicamento que se usa para mitigar los síntomas de esta enfermedad (temblores y dificultad para iniciar los movimientos). La dopamina está ausente en ciertos circuitos cerebrales de pacientes de parkinson de la misma manera que falta insulina en el torrente sanguíneo de enfermos de diabetes.

Los tratamientos dedicados a aumentar la dopamina no ayudan a todos los pacientes por igual. Entre los tratamientos alternativos esta implantar minúsculos electrodos en el bulbo raquídeo para que al pasar una corriente de baja intensidad cambien la manera de operan de los núcleos motores. Los resultados suelen ser asombrosos los síntomas del parkinson se desvanecen y los pacientes pueden mover sus manos con precisión. La localización precisa del conjunto de contactos de los electrodos es clave en el éxito del tratamiento.

Con una paciente de 65 años (que no respondía a la levodopa) que no tenía ningún antecedente de depresión y que no había experimentado efectos colaterales por el tratamiento previo de la levodopa, los médicos encontraron una ubicación de los electrodos que aliviaba muchísimo sus síntomas, pero tan solos 2 mm más abajo la corriente pasada ocasiono que la paciente detuviera la conversación, bajara los ojos y mostrara la expresión emocional de tristeza. Pronto empezó a sollozar. Sus palabras fueron:

Me estoy desmoronando, ya no quiero vivir, ni ver nada ni oir nada, ni sentir nada, Estoy harta de la vida, ya he tenido bastante. No quiero vivir más, estoy asqueada de la vida.”
Cuando se cortó la corriente los sollozos se detuvieron tan repentinamente como empezaron, la tristeza se desvaneció de su cara. La mujer empezó a preguntarse qué estaba pasando, se había sentido muy mal, pero no sabía por qué.

Explicación: la corriente se había dirigido a uno de los núcleos del bulbo raquídeo que controlan los tipos de acciones que producen la emoción tristeza. Este repertorio incluía movimientos de boca, faringe y diafragma (que son necesarios para llorar) y diversas acciones que producen lágrimas. Los pensamientos relacionados a la tristeza solo llegaron después que esta empezara (se contradice nuestro conocimiento convencional según el cual la causa de la tristeza es siempre mental: cuando pensamientos causativos aparecen en la mente o son percibidos provocan emociones y estos evocan pensamientos relacionados que amplifican el estado emocional, ahora vemos que se puede conjurar a la tristeza sin ninguna causa aparente de ello).

La secuencia de acontecimientos en esta paciente revela que la emoción tristeza llego primero, siguió la sensación de tristeza, acompañada de pensamientos del tipo que usualmente pueden causarla (“pensamientos tristes”). Una vez ceso la estimulación, dichas manifestaciones se amortiguaron y después desaparecieron, la emoción se disipo y lo mismo hizo el sentimiento. Esta evidencia indica la relativa autonomía del mecanismo mental que desencadena una emoción así como lo dependiente que es el sentimiento de esta.

No está nada claro que núcleo concreto del bulbo raquídeo inicio la reacción emocional de esta paciente. Es posible que núcleos de la región gris periacueductal (GPA) estuvieran implicados (experimentos con animales confirman que esta región está implicada en diversos tipos de reacciones al miedo comportamientos de lucha, huida o quedarse inmóvil). En todo caso dentro de algún núcleo mesencefalico se desencadeno la emoción de tristeza en lugar de originarse en la corteza cerebral (pensar en un suceso trágico o presenciarlo) con resultados tan similares.

Moraleja: No lloramos porque nos sentimos tristes, nos sentimos tristes porque lloramos.


Experimento de Paul Ekman 

En otro experimento Paul Ekman pidió a sujetos que movieran músculos de la cara en una secuencia precisa de modo que, sin que supieran, la expresión de sus caras fuera de felicidad, tristeza o miedo. En la mente de los sujetos no había pensamientos capaces de producir la emoción que representaban pero aun así acabaron sintiendo el sentimiento apropiado a la emoción exhibida. Las expresiones emocionales no motivadas psicológicamente y representadas tienen el poder de causar sentimientos. 

Moraleja: Al mal tiempo, buena cara. Ríete que te empezaras a sentir contento


La risa “artificial”


En la revista Nature de 1998 se publicó el experimento dirigido por Itzhak Fried en el cual trabajaban con pacientes epilépticos candidatos a cirugías de extirpación. Previo a la operación el cirujano ha de localizar áreas del cerebro que no debe extirpar (como las relacionadas al habla), esto se hace estimulando cada parte con electricidad y observando los resultados.

La estimulación de una región del lóbulo frontal izquierdo (área motriz suplementaria de 4 cm2 de superficie) en el paciente A.K. evocaba una risa genuina y contagiosa, sin haber nada gracioso de por medio. La risa era seguida por una sensación de regocijo y alborozo (a pesar de su naturaleza “carente de motivo”).




Cuando se le preguntaba al paciente sobre la causa de la risa se la atribuía a cualquier cosa: se le mostraba la foto de un caballo y decía “el caballo es divertido” o los propios investigadores eran objetos risibles.

Un video sobre este caso  aqui











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